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| Extrabajadores de Telecom en marcha del 1 de Mayo, con Iván Cepeda nuestro candidato presidencial. Foto-collage: Hormiguitas 2003/Canva. |
En la recta final hacia las elecciones presidenciales del próximo 31 de mayo, el escenario político colombiano se agita con una propuesta que busca ir más allá de la simple obtención de votos. El senador y candidato Iván Cepeda Castro, junto a su fórmula vicepresidencial, la líder indígena Aida Quilcué, presentó ante las principales centrales obreras (CUT, CGT, CTC, CDP y CPC) lo que define como la "Segunda ola de transformaciones sociales".
Para quienes formamos parte de la historia de Telecom, este discurso resuena de manera especial, pues toca las fibras de la memoria, la justicia y el futuro del modelo laboral en Colombia.
Iván Cepeda: "Con los trabajadores vamos a la segunda ola de transformaciones sociales": Escucha cuáles son los cuatro compromisos.
Contexto: Reparación tras el Exterminio
El discurso no fue una pieza aislada. Cepeda lo pronunció bajo el peso histórico del reconocimiento que el Estado hizo en 2024 sobre la violencia sistemática contra el sindicalismo. Con una cifra estremecedora de más de 3.500 sindicalistas asesinados, el candidato vinculó directamente esta violencia con la implantación del modelo neoliberal y los procesos de privatización que muchos de nosotros presenciamos. Según Cepeda, se intentó exterminar el pensamiento crítico para imponer condiciones de precariedad. Su compromiso: que la reparación colectiva pase de la retórica a una acción institucional definitiva.
El análisis de su intervención permite desglosar tres ejes fundamentales que marcarían su eventual gobierno:
Gobernar "Mandando Obedeciendo": Inspirado en principios de los pueblos originarios, Cepeda propone un cambio de mando. El movimiento sindical dejaría de ser un actor de oposición externa para convertirse en coautor del "Gran Acuerdo Nacional". "Dialogar escuchando" es la premisa para que las políticas sociales no sean imposiciones de escritorio.
Superación del Modelo Neoliberal: El candidato plantea la necesidad de desterrar la herencia que sacrifica la dignidad humana por el lucro. Su meta es radicalizar las reformas (salud, pensiones y agraria) para hacerlas irreversibles, protegiendo la productividad, pero fundamentada en derechos y no en bajos costos laborales.
Inclusión Rural y Étnica: Un punto innovador es la extensión de derechos laborales a sectores históricamente excluidos, como campesinos, comunidades indígenas y afrodescendientes, integrándolos formalmente a la protección legal del Estado.
Cepeda fue enfático al reconocer que el actual proyecto progresista es hijo de la movilización en las calles. Por ello, define la jornada electoral como una extensión de la lucha social.
Para los lectores de Hormiguitas2003, este análisis invita a una reflexión profunda:
¿Está Colombia preparada para transitar hacia un modelo donde la equidad social sea la condición ineludible del crecimiento?
La respuesta, como siempre, parece residir en la capacidad de organización de aquellos que, como nosotros, sabemos que la riqueza del país se construye con manos trabajadoras y derechos firmes.-
